
1 obra en catálogo
Las Raíces
Antón Chéjov
Encajonado entre los cajones de un escritorio -que por primera vez tiene en su casa nueva de Moscú-, Chéjov redacta y redacta y redacta, hasta la exasperación, todo lo que le encargan, es decir, lo que le sale de las mismísimas ganas, y empieza a ver que trabajar es necesario -y eso que su diploma de médico cuelga en la pared desde ese septiembre de 1885-, pero que trabajar también es llevar a cabo su tarea. Su tarea, la que tenga encomendada. Y sabiendo que a un escritor -no lo dijo él, pero valdría- para escribir, aunque sea a su ritmo, le sobran manos porque solo le sirve una, y que a su mano le sobran dedos, será capaz no solo de evitar la irresponsabilidad de no mantenerse a él y a su familia, texto tras texto, cuento tras cuento - algún cuento malo mediante, por supuesto-, sino al mismo tiempo proyectar sus verdaderos intereses. Escribir lo que él cree que quiere escribir. Lo que debe escribir. Asumir la responsabilidad de escribir lo que solo él puede hacer. Por Paul Viejo, traductor y editor de los Cuentos completos de Antón Chéjov
Bibliografía
