¿Adónde van los días que pasan?

Óscar Domínguez es un abuelo con oído de tísico y memoria de elefante, curioso como un niño. Con esas cualidades, y la dedicación de los mineros, persiguió los ingenios de sus nietos. Y comenzaron a llover respuestas y desafíos infantiles desde todas las orillas. El resultado es una colección de burlas a la costumbre y el orden. Un libro de aforismos involuntarios: ¿Adónde van los días que pasan? SIGUE LEYENDO EL ARTÍCULO AQUÍ